Dale un carácter más cálido a tu grabación
Empieza por una canción, un bucle o una interpretación cuyo sonido conozcas bien. El conversor trabaja sobre ese archivo: suaviza los agudos, añade una saturación ligera y una reverberación corta, y permite mezclar una capa de ruido de vinilo. La voz y los instrumentos siguen siendo los de la grabación elegida. Busca una frase reconocible y un pasaje donde se escuchen el bajo y la percusión. Así tendrás referencias concretas para comparar el color del sonido, la claridad de la voz y el movimiento del ritmo mientras ajustas el efecto.
Una toma de guitarra, una voz sola y una maqueta electrónica ofrecen distintos puntos de partida. Con la voz, escucha las consonantes y los finales de frase; con un bucle, sigue los ataques y la unión entre sus repeticiones. Esta herramienta aplica efectos a audio existente en lugar de componer con un modelo de IA. Trabaja con una fuente que puedas utilizar legítimamente y guarda una copia intacta. Podrás volver a ella para preparar otras versiones y comparar las decisiones de cada prueba desde el mismo material de partida.